Como maximizar tu vida 15 - Desayuno espiritual 17 de enero de 2014

Cómo Florecer en la Vida

Las decisiones que tú tomas determinan si tu vida puede florecer o no. Una vida que florece es una vida bendecida. Jeremías la compara a un árbol plantado cerca del agua. Algo que florece está vivo, sano y crece.

Jeremías 17:8 dice “Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente.”

Jeremías 17 dibuja un claro contraste entre la persona que confía en el Señor y la que no. En Su Palabra, Dios hace una distinción obvia entre las consecuencias de seguirle a Él o ir por nuestro propio camino. En el inicio de ambos hay una decisión. Deuteronomio 30:19 muestra que en esta decisión no hay grises: “vida o muerte, bendición o maldición… Escoge, pues, la vida para que tú y tu descendencia viváis.”

¿Estás plantado?

Igual que los árboles, si queremos florecer y producir fruto, debemos echar raíces profundas que nos hagan poden recibir nutrientes con regularidad. ¿Estás plantado en una iglesia local donde recibes dirección, aliento y puedes desarrollar tus dones y talentos?

¿Te trasplantas con facilidad?
Si constantemente estás transplantando un árbol de un lado a otro, éste nunca podrá echar raíces y pronto se debilitará y morirá. Es importante que estés conectado a otros en tu iglesia y que inviertas tu tiempo y energía allí – echando raíces bien profundas.

¿Soportas todo tipo de tiempo?
¿Resistes buenos y malos tiempos o tiendes a trasplantarte y huir cuando vienen desafíos? Haga calor o venga la tormenta, mantente plantado.

Si algo está impidiéndote florecer, ‘escoge la vida’ y posiciónate a ti mismo para la bendición.

ORACIÓN: Padre, hoy escojo la vida. Escojo seguirte a Ti y obedecer Tu Palabra para que mi vida y la vida de mi familia realmente florezcan. En el nombre de Jesús. Amén.Cómo Florecer en la Vida

Las decisiones que tú tomas determinan si tu vida puede florecer o no. Una vida que florece es una vida bendecida. Jeremías la compara a un árbol plantado cerca del agua. Algo que florece está vivo, sano y crece.

Jeremías 17:8 dice “Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente.”

Jeremías 17 dibuja un claro contraste entre la persona que confía en el Señor y la que no. En Su Palabra, Dios hace una distinción obvia entre las consecuencias de seguirle a Él o ir por nuestro propio camino. En el inicio de ambos hay una decisión. Deuteronomio 30:19 muestra que en esta decisión no hay grises: “vida o muerte, bendición o maldición… Escoge, pues, la vida para que tú y tu descendencia viváis.”

¿Estás plantado?

Igual que los árboles, si queremos florecer y producir fruto, debemos echar raíces profundas que nos hagan poden recibir nutrientes con regularidad. ¿Estás plantado en una iglesia local donde recibes dirección, aliento y puedes desarrollar tus dones y talentos?

¿Te trasplantas con facilidad?
Si constantemente estás transplantando un árbol de un lado a otro, éste nunca podrá echar raíces y pronto se debilitará y morirá. Es importante que estés conectado a otros en tu iglesia y que inviertas tu tiempo y energía allí – echando raíces bien profundas.

¿Soportas todo tipo de tiempo?
¿Resistes buenos y malos tiempos o tiendes a trasplantarte y huir cuando vienen desafíos? Haga calor o venga la tormenta, mantente plantado.

Si algo está impidiéndote florecer, ‘escoge la vida’ y posiciónate a ti mismo para la bendición.

ORACIÓN: Padre, hoy escojo la vida. Escojo seguirte a Ti y obedecer Tu Palabra para que mi vida y la vida de mi familia realmente florezcan. En el nombre de Jesús. Amén.

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