sábado, 24 de septiembre de 2011

Se Prohibe Preocuparse V


“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
 
-         Si tenemos como prioridad los intereses del Reino de Dios y el logro de un carácter santo, no tendremos por qué estar ansiosos. Una vez establecidas correctamente nuestras prioridades, todo lo demás vendrá naturalmente. El Padre suplirá todo lo que realmente necesitemos.
-         Este versículo debe ser tomado literalmente y puesto en práctica. Si nos ocupamos de Dios, Él se ocupará de nosotros, y la ansiedad será absolutamente innecesaria.
-         Como resultado de confiar tendremos tranquilidad y paz. Esto no significa que la fe no será probada, sino que podrá vencer las más severas pruebas.
-         En su última exhortación nuestro Señor resumió todo lo que había estado diciendo acerca del pecado de la preocupación: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal”, (v. 34). ¿Por qué añadir las posibles complicaciones del mañana a las reales preocupaciones de hoy? Cada día traerá su propia cuota de preocupación, ¿para qué aumentar la carga de hoy adelantándonos a los problemas futuros? Lo único que eso lograría sería imposibilitarnos para enfrentar las exigencias del mañana.
 CONCLUSIÓN: la preocupación delata una falta de fe en el amor de Dios. ¿Alguna vez hemos visto un pájaro sentado en su nido en la mañana, con el ceño fruncido porque no sabía de donde iba a sacar comida para darle de comer a sus pichones? ¿Qué es lo primero que hacen las aves en la mañana?¡Cantan! Y luego salen a recoger el alimento que necesitan para ese día, porque saben que en algún lado estará el sustento para ellos.
Del mismo modo ninguna ave tiene en su nido un refrigerador en el cual guarda el alimento de la semana. Cada día retoman la misma rutina y salen a buscar la comida para ese día. Si Dios ama y cuida con tanta diligencia a las aves y las plantas, mucho más lo hará con nosotros.
¿Qué sentido tiene vivir angustiado por las cosas que tienen que ver con el mundo material? ¿Acaso no valemos más nosotros que los pájaros y las plantas?

viernes, 23 de septiembre de 2011

Se Prohibe Preocuparse IV


“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
 -         “Considerad los lirios del campo” les propuso Jesús a sus discípulos. Miren con qué brillantes colores el Padre las adorna. Vean cómo sin esfuerzo crecen bajo su cuidado divino. Si esto hace por las flores del campo, ¿Qué hará por sus propios hijos? ¿Entonces por qué preocuparnos?
2-   LA PREOCUPACIÓN ES FALTA DE FE“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” (vs. 30, 31). Tenemos la tendencia de quitarle importancia al hábito de preocuparnos considerando que es una debilidad hereditaria con la que deberíamos aprender a convivir. Pero Jesús no pensaba así. Para Él era una pecaminosa falta de fe en Su Padre. Jesús describe al ansioso como un “hombre de poca fe”, y ésta NO es una simple “debilidad”, porque “sin fe es imposible agradar a Dios”, Heb. 11:6
-         Muchos cristianos están más dispuestos a preocuparse desesperadamente que a confiar en Dios para resolverlos. Confiamos en Dios para asuntos de suma importancia como la salvación, pero no le confiamos nuestros otros intereses, que son menos importantes. Confianza y preocupación no pueden compartir la misma cama. Son antagónicos. El uno niega al otro. Preocuparnos ansiosamente denota falta de fe.
3-   LA PREOCUPACIÓN ES MUNDANA“Porque los gentiles buscan todas estas cosas, ero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas” (v. 32). Al preocuparnos nos hacemos como los del mundo, que están absortos en la búsqueda de cosas terrenales. De esa manera perdemos la característica que nos distingue de ellos, la de ser la sal de la tierra. Nos preocupamos por las mismas cosas que aquellos que no han recibido una revelación de Dios. la creencia fatalista pagana es que las cosas que nos ocurren son inevitables o accidentales; por eso dicen: “Comamos y bebamos porque mañana moriremos”.
4-   LA PRIORIDAD DE LA FE: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (v. 33). Uno de los principios clave de toda la vida cristiana es: la fe aparta a la ansiosa preocupación y no le da lugar. Tan pronto como la tendencia a preocuparnos se quiera afirmar, debemos enfrentarla con una declaración de fe en el amor y cuidado de Dios. Si confiamos no estaremos ansiosos, pero si nos preocupamos no estaremos confiando. La preocupación no es una característica de quien conoce a su Padre celestial como un Dios todopoderoso.
Continuará…

jueves, 22 de septiembre de 2011

Se Prohibe Preocuparse III


“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
-         Por estar preocupados no llegará más rápido el camión o el carro que nos tiene que llevar al trabajo; estar preocupados por los recibos que tenemos por pagar no hará que nos llegue más dinero. La situación de nuestro país no cambiará como resultado de la preocupación. LA PREOCUPACIÓN NO APORTA NINGUNA SOLUCIÓN. En cambio, SÍ tiene efectos sobre la persona que la permite (es contagiosa, produce impaciencia, daña nuestra salud).
-         Considere, por ejemplo, la angustia que sintieron los discípulos en medio de la intensa tormenta que enfrentaron en Marcos 4:35 – 41. La ansiedad les llevó a despertar a Jesús para acusarlo de ser poco sensible a las necesidades que ellos tenían. En aquella ocasión Él también los reprendió por su falta de fe.
-         Piense también en el mucho afán de Marta, cuando Cristo visitó su hogar. Su preocupación la llevó a reprochar a su hermana María, y aun más importante que esto, acusó al Señor de tener poco interés en su situación personal.
-         El Señor nos invita a estar ocupados, no preocupados. Podemos dedicarle a nuestras actividades nuestro tiempo y nuestra atención, pero no rendir nuestra paz a las circunstancias.
2-   LA PREOCUPACIÓN ANSIOSA NO TIENE SENTIDO“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿Por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda sugloria se vistió así como uno de ellos” (vs. 27 – 29). El consenso general es que “añadir a su estatura” debiera traducirse “podrá prolongar su vida”. Jesús está diciendo que no tiene ningún sentido el cuidado ansioso. Ninguno puede añadir una fracción de tiempo a su vida. Es más probable que en vez de prolongarla, la acorte. Ganamos muy poco por preocuparnos ansiosamente, y frecuentemente comprobamos que los problemas del mañana a menudo no llegan.
-         La ansiedad es inútil porque no podemos recobrar el pasado. Está fuera de nuestro alcance. Ni tampoco puede evitar los desastres o evadir las dificultades que amenazan el futuro, de manera que no logramos nada con afligirnos por él.
-         La preocupación por las crisis del presente tiende a producir más úlceras y trombosis que soluciones. Sólo sirve para afectar nuestros pensamientos y limitar nuestra capacidad para encontrar soluciones adecuadas o para enfrentar emergencias.
Continuará…

viernes, 16 de septiembre de 2011

Miedo, un adversario que muchos lo tienen como obstáculo en sus vida


El temor del hombre le pondrá lazo…
El miedo es la limitante más grande que existe. Nos paraliza incluso antes de que pudiéramos experimentar el “fracaso”, por miedo a este mismo.
Miedo habla de encierro de sueños, de imposibilidad antes de poder ver que hay posibilidad.
Miedo es el adversario más grande que muchos tienen y que no les permite decidirse a hacer “algo” o “ese algo” que saben deben hacer.
Miedo habla de derrota antes de ir a la batalla, no te permites ir a esta, por las “consecuencias que piensas tendrás”.
Miedo te sienta en el banquillo del anonimato por temor a que las reacciones de los demás ante tu “nueva postura” o ante tu nueva decisión de hacer “eso” puedan hacerte sentir rechazado.
Miedo no define logros…define estancamientos: incapacidades propias no vencidas, anonimato, verguenzas, insatisfacciones, sentimientos de incertidumbres ( ya que si hubieras hecho “eso”… ¿qué resultado diferente estaría disfrutando hoy?)
Una persona con miedo se ve paralizada ante la vida y ante las oportunidades que esta le pueda brindar para triunfar en ella. Una persona con miedos es alguien inseguro en sí mismo y que no se cree capaz de poder lograr aquellas cosas que anhela…
El pensamiento o raíz base para ese sentimiento paralizante, es que pensamos que sería terrible o que se terminaría el mundo para nosotros si nos decidiéramos a hacer “eso” sería terrible si las personas no llegan a “aceptar” lo que hago…y quien soy.
El miedo es la respuesta a los “posibles” resultados que imaginamos, pensamos acontecerían producto de nuestra desición…o de una situación determinada. Esta en tu cabeza el miedo y eso es lo que proyectas hacia afuera, pero la situación que imaginas que produce miedo, no es real.
Y… si no sale como yo quiero…
Y…si no triunfo y todos se ríen o me dejan de hablar aquellos a quienes mas quiero…y si…
Para qué me voy a “arriesgar” si me parece que de esta manera estoy bien…
Puede que pierda “mucho” en el intento…
¿ Qué es lo que perderás?…. ¿ qué es lo que ganarás?
Sino lo intentas no lo sabrás…Vivirás tras la sombra de lo que pudistes haber logrado si…o lo que pudistes haber cambiado si…ese pensamiento no te abandonará, si “fracasas” en el primer intento de vencer “tus miedos” no habrás fracasado en realidad, habrás obtenido una victoria porque habrás decidido salir de tu cueva, de tu escondite para lanzarte a lo que no podías vencer, a lo que no podías dominar.
El miedo nos mantiene esclavizados bajo muchos pretextos infundados y llenos de mentiras…que según la personalidad y la forma de ser y las experiencias de cada quien pueden diferir entre sí.
Dios No nos dió un espíritu de cobardía, sino de PODER, de amor y de dominio propio.
Dijo Pablo: todo lo puedo en Cristo, (no en sí mismo)…que me fortalece.
Hay una fuerza en ti, mucho mayor que la fuerza del miedo destructor y devastador que quiera poner “frenos” a tu vida mediante “mentiras” que tu mismo has creído sin darte cuenta y que has aceptado como verdades propias…esta es la fuerza que te da Dios mediante su Espíritu Santo.
No puedo hacer esto-no sería capaz de alcanzar aquello-¿alguien como yo? ni de broma! Expresiones como estas son dichas por las personas, sin darse cuenta que ellos mismos son los que estan frenando el propósito de Dios en sus vidas y el desarrollo de su potencial en esta tierra.
Los que alcanzan metas y llegan a lugares altos, no son los que no sienten ausencia de miedo, son los que a pesar de sentir miedo, no se paralizan ante él. Ellos anteponen sus sueños, su deseo de vencer, ante el miedo.
No temas, cree solamente. (Marcos 5:36b)
Incluso en desiciones diarias y sencillas puedes experimentarlo, pero sabrás que estas en presencia del miedo, cuando estes siendo paralizado y limitado por tus pensamientos…
Dios no quiere que seamos paralíticos, sino que andemos y vivamos milagros por medio de la fe en Él.
El miedo no es algo que dejarás de sentir…pero sabes que es algo que puedes vencer también. No dejes que te frene más, no le permitas jugar más con tu personalidad, toma autoridad, echále fuera de tu vida, miedo es contrario de fé, es estancamiento.
Tú eres un vencedor aunque a veces no te veas como tal. No fuistes diseñado para la derrota que trae consigo el miedo, fuiste diseñado para la victoria que trae consigo la fe en Aquel que venció un día para que tu siempre pudieras vencer.
El temor del hombre le pondrá lazo (ataduras) más el que confía (tiene fe) en el Señor será exaltado ( levantado de su actual condición). Proverbios 29:25

jueves, 15 de septiembre de 2011

Se Prohíbe Preocuparse II


Por Alma Ponce
"Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
 Jesús no está en contra de la previsión, que es esencial en una vida bien ordenada. Tampoco promueve la negligencia. Lo que prohíbe no es el cuidado sino la exagerada preocupación que demostró Marta. Lo contrario de esa actitud no es el descuido o despreocupación, sino la confianza y la seguridad puestas en el amor y el cuidado del Padre.
Cuando nos apartamos de esa confianza, el enemigo quiere seducirnos al pecado de la preocupación ansiosa, Rom. 14:23, “…y todo lo que no proviene de fe, es pecado”. El tiempo en que está conjugado el verbo es significativo: en el verso 25 el sentido es “¡Dejen de estar ansiosos!” En el verso 31 el sentido es “No se preocupen” o “Jamás se preocupen”. No importa lo que suceda, no debemos preocuparnos ansiosamente, porque es una orden.
Para apoyar su exhortación, Jesús seleccionó tres áreas de la vida que son de mayor preocupación para todos: la comida, la bebida y el vestido, y lo ilustra con tres parábolas tomadas de la naturaleza.
Eso no quiere decir que por seleccionar estas tres actividades Jesús nos dio libertad para preocuparnos por otras cosas. Él estaba anunciando un principio general, cuya enseñanza esencial es que por nada debemos ponernos ansiosos, por importante que parezca. La ansiedad no es permisible, debemos desecharla totalmente.
De manera que el Señor reforzó su enseñanza basado en necesidades familiares comunes de la época, demostrando que la ansiosa preocupación surge por la falta de una tranquila confianza en Dios. Veamos algunos aspectos importantes relacionados con la preocupación:
1-   LA PREOCUPACIÓN ANSIOSA ES INNECESARIA: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (v. 26). La preocupación no aporta ninguna solución. Jesús apela a la evidencia del cuidado providencial de Dios, como base para dejar de estar ansiosos por cualquier cosa. Ese cuidado por las aves (creación inferior) es un argumento a favor de su provisión para nosotros (creación superior).
-         Los pájaros no pueden almacenar el alimento o la bebida para futuras necesidades y, sin embargo, sus necesidades son suplidas. De cualquier manera, la ansiedad no cambiaría la situación si llegase a escasear el alimento o la bebida. Teniendo un Padre celestial es innecesaria la preocupación ansiosa. La preocupación no cambia absolutamente en nada las circunstancias.
Continuará…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Se Prohíbe Preocuparse I


Por Alma Ponce

“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

El enemigo quiere seducirnos al pecado infructuoso y debilitante de la preocupación ansiosa. Eso es lo que quería enseñarnos el Señor en Mateo 6. Es una tentación tanto para el rico como para el pobre. El rico se preocupa por lo que tiene, el pobre por lo que no tiene. El joven se preocupa por sus exámenes y por lo que hará cuando salga de la escuela. El anciano por su futuro. Ya que es un problema tan universal no nos sorprende que el Señor haya dado sabios consejos al respecto.
AFÁN: trabajo excesivo y congojoso, fatiga, penalidad, apuro, agitación, inquietud, zozobra del ánimo.
ANSIEDAD: angustia que suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no permite sosiego a los enfermos.
PREOCUPACIÓN: producir intranquilidad, temor, angustia o inquietud; interesar a alguien de modo que le sea difícil admitir o pensar en otras cosas.
El ESTRÉS es la consecuencia de estar afanado, preocupado, ansioso o angustiado; es la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.
La preocupación es, en esencia, un problema que tiene sus orígenes en la falta de fe. Por eso, en medio de su enseñanza Cristo insertó la frase «hombres de poca fe» para dejar absolutamente claro que las preocupaciones delataban una falta de fe.
Como seres humanos nos cuesta aceptar esta afirmación. Estamos tan acostumbrados a concentrarnos en las circunstancias que producen la preocupación que hemos llegado a creer que ellas son las culpables de nuestra situación.
Algunos dicen: «Si yo me encontrara en una situación diferente a la presente, por supuesto que no estaría angustiado» Nos hemos convencido de que el problema yace fuera de nosotros cuando en realidad la preocupación revela la poca habilidad que tenemos para manejar espiritualmente los obstáculos y contratiempos que la vida nos presenta en forma constante.
La frase: “No os afanéis” está mejor traducida en la versión Dios Habla Hoy: “No se preocupen”. La expresión significa una preocupación desmedida por los medios de vida, que ha degenerado en ansiedad, ansiosa inquietud o preocupación.
Continuará…

viernes, 2 de septiembre de 2011

Como Enfrentar La Muerte de un Familiar

Es un tema que no nos gusta dialogar y mucho menos enfrentar. Pero es inevitable, lo único seguro que tenemos en la vida es la muerte. Esa sensación de vacío luego de la partida de un ser querido es bien difícil de manejar, pero la vida debe continuar, aunque difícil parezca y sea.

Todos llegamos a cierta edad en la que nos preocupa la salud de nuestros abuelos, padres, tíos o cualquier otra persona que amamos y que ha llegado a la vejez. Unos padecen de enfermedades por lo que la espera de la muerte se piensa y analiza, aunque nos neguemos a aceptar que ocurra. Ciertamente, no sabemos cómo reaccionaremos ante la partida.

Y te preguntarás por qué escogí este tema. Pues te cuento. Eran como las 7:00 de la mañana cuando recibí la llamada de mi madre, quien ha estado delicada de salud en muchas ocasiones, pero esta vez no se trataba de ella. Me comenzó a decir con la voz entrecortada que mi papá había estado diciendo que siente que se va a morir y que precisamente esa madrugada se levantó llorando desconsoladamente, pidiendo perdón, hablando de dónde quería que lo enterraran y le expresó que quería vernos a cada uno de sus hijos.

Papi ha sido un hombre fuerte, no recuerdo haberlo visto llorar y menos de la manera en que mami lo describía. Su salud ha estado bien, pues ha tenido algunos pequeños derrames e infartos, pero nada grave. ¿Qué pasará? No lo sé, pero hay que visitarlo.

No sé si está pasando por alguna etapa de depresión o si en efecto recibió un aviso de muerte, solamente el tiempo lo dirá. Sin embargo, este suceso me ha puesto a pensar en los seres que han partido y que sé que, conscientes o inconscientemente, se despidieron de los suyos. Tal vez todos reciben algún mensaje.

Recuerdo a una joven poeta que perdió su vida por una bala perdida a sus tiernos 18 años, tengo el poemario y leí la poesía donde anunciaba y describía cada instante de ese momento que le llevaría a morir. Fue triste la noticia y más todavía ver todo el talento que tenía y que ahí quedó.

Así les puedo contar muchas historias donde han llegado avisos de muerte, pero esa no es la idea. Lo importante es pensar si tendremos la oportunidad de dejar nuestras cuentas claras, de arreglar los errores, de lograr nuestros sueños y vivir intensamente antes de que llegue el momento de la partida. Porque después de la vida terrenal vendrá la vida eterna.

Además, es esencial pensar en los nuestros, en los que hoy están, pero mañana no sabemos. En disfrutar de su compañía como si fuera el último día porque eso es lo que permanecerá con nosotros, los bellos recuerdos, los instantes inolvidables.

Por: Profa. Elizabeth Vargas