viernes, 11 de noviembre de 2011

Esther y la Providencia Divina

“… ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?”, Est. 4:14

 Hay ocasiones en las que nos parece que Dios está distante, pero aunque Él es invisible para nosotros, también es invencible. Esa es la lección principal que aprendemos del libro de Ester. Su nombre está ausente en este libro; sin embargo, está presente en cada escena y en cada acontecimiento. Lo vemos actuando a través de la vida de cinco personas en especial, quienes son además los personajes principales de la historia:

1-   Un rey llamado Asuero (Est. 1:1 – 3): en este momento él estaba en el tercer año de su reinado de 21 años; era un monarca muy poderoso, gobernaba desde Susa, la capital del reino, sobre todo el Imperio Persa (127 provincias). No había en ese momento hombre más poderoso en la tierra que él.

2-   Una reina llamada Vasti (1:9, 11 y 12): de ella sólo sabemos que fue una mujer con ideas independientes, atrevida, que no tuvo temor de oponerse a los deseos de su marido el rey; esa oposición fue la que ocasionó el primer conflicto en esta historia.

3-   Un malvado funcionario llamado Amán (3:1): era un hombre rico e influyente; ocupaba la segunda posición en el reino, era intrigante, egoísta y antisemita.

4-   Un judío piadoso llamado Mardoqueo (2:5 y 6): era un hombre de Dios, un judío que vivía en Persia, descendiente de los judíos exiliados. Era un hombre piadoso.

5-   Una bella mujer: Ester (2:7): Hadasa en hebreo (fragancia) y Ester en Persa (estrella), era una huérfana adoptada por su primo; aparentemente era una mujer que pasaba desapercibida que años más tarde se convertiría en la persona clave de la supervivencia de su pueblo.

 La trama de la historia sucede así: primero, por un lado, vemos en Ester 2:21 – 23 a Bigtán y Teres tramando un asesinato. Cualquiera pudiera preguntarse si esto tiene alguna importancia. El escriba se tomó el tiempo de registrarlo para que quedara en la historia. Por otro lado, vemos que Amán odia a Mardoqueo no sólo porque es judío, sino porque éste se niega a inclinarse ante él. Amán le propone al rey un plan para acabar con los judíos; el rey confía en él y da su visto bueno. El resto del libro relata la conspiración y sus resultados.

El rey Asuero dio un banquete VIP de 180 días para exhibir su majestad y gloria a los magistrados, servidores, jefes del ejército y nobles. Después de eso, hizo un segundo banquete al cual dejó entrar a todo el pueblo. En ese banquete había lujo y bebida en exceso. También la reina Vasti hizo su propio banquete; pero, entonces, ocurrió algo: el rey estaba borracho y decidió exhibir otro de sus trofeos, ¡la belleza de su reina! Ordenó que la trajeran a la sala y le pusieran su corona real, pero no contaba con la determinación de Vasti (1:10 – 12).

Continuará…

No hay comentarios: