lunes, 30 de junio de 2014

Entiende tu valor

(Por Joel Osteen - libro Su mejor vida ahora. relato del cuento de los tres arboles)

Un olivo, un roble y un pino soñaban con llegar a ser algo especial  en la vida. El olivo soñaba con llegar a ser un cofre finamente elaborado y queria guardar oro plata y joyas preciosas. Un dia llego el maderero y escogio de entre todos los árboles del bosque aquel olivo, y lo cortó. Él olivo estaba muy contento, pero mientras lo trabajaban, se dió cuenta que no lo hacían un cofre para alhajas; sino un pesebre para sostener el alimento de animales sucios y malolientes. Se sentia devastado y sus sueños estaban desechos, se sentía devaluado y degradado.

De igual manera, el roble soñaba con formar parte de un gran barco que llevaría a importantes reyes a través del océano. Cuando llegó el maderero para cortar el roble, éste estaba muy emocionado; pero conforme pasaba el tiempo, se fijó que el hombre no lo estaba usando para construir un gran barco, estaba haciendo de él una pequeña barca para pescar. Se sintió tan desanimado y tan desilusionado.

El pino vivía en la cima de una montaña muy alta. Su único sueño era siempre mantenerse erguido para recordar a todos de la gran creación de Dios; pero en un momento, cayó un rayo y lo tumbó, destruyendo sus sueños. El maderero llegó y se lo llevó con las sobras.

Cada uno de estos árboles sintió que habían perdido su valor y dignidad; se sentian tan desanimados y tan desilusionados , pues ninguno de ellos vio cumplido su sueño. Pero DIOS tenía otros planes para estos árboles. Muchos años más tarde, María y José no encontraban un lugar para el nacimiento de su niño. Finalmente encontraron un establo,  y cuando JESÚS nació lo colocaron en un pesebre hecho de -ya se lo imaginó- el olivo. El olivo habia deseado guardar joyas preciosas, pero DIOS tenía un mejor plan, y ahora guardaba el mayor tesoro de toda la eternidad, el hijo de DIOS.

Pasaron algunos años y JESÚS creció. Un día, necesitaba una barca para pasar al otro lado del lago. Él no escogió un barco grande y ostentoso; escogió una barquita pequeña y sencilla para pescar, hecha de -ya se ha de imaginar- el roble. El roble deseaba transportar reyes importantes a través del agua, pero DIOS tenia mejores planes. El roble ahora llevaba el Rey de reyes.

Pasaron unos años más, y un día unos soldados romanos buscaban entre el montón de madera donde se encontraba el pino descartado.

Ese pobre pino estaba seguro que lo iban a llevar para usarlo como leña en su fogata. Pero cual era su sorpresa cuando lo tomaron y cortaron solo dos piezas pequeñas y formaron en ellas una cruz. y fue sobre ese pino que crucificaron a JESÚS. El árbol señala, hasta el día de hoy, el amor y la compasión de DIOS para todos.


El punto de esta historia clásica es claro: cada uno de los árboles pensó que había perdido su valor, que sus relatos habían terminado; sin embargo llegaron a ser partes esenciales de la historia más importante que jamás se haya relatado.


Dios conoce su valor, Él ve el potencial que usted tiene. Puede ser que no entienda todo lo que esta pasando en estos momentos, pero siga con su cabeza en alto, sabiendo que DIOS está en control y que Él tiene un gran plan y propósito para su vida. Es posible que sus sueños no salieran exactamente como usted esperaba, pero la biblia dice que los caminos de DIOS son mejores y más altos que los nuestros. Aún cuando todos le rechacen, recuerde, DIOS está delante de usted con los brazos abiertos; el siempre le acepta y siempre reafirma su valor.

¡DIOS ve sus movidas buenas! usted es un tesoro preciado. Sin importar lo que pase en la vida, o cuántos desalientos haya sufrido, su valor ante los ojos de DIOS siempre es el mismo. Siempre será la niña de sus ojos. 

El (DIOS) nunca se dará por vencido con usted, así que usted tampoco se dé por vencido.